jueves, 22 de junio de 2017

EL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN


Jesús, antes de irse de este mundo quiso dejarnos algunos medios que nos ayudaran a salvarnos.
Estos medios se llaman los SACRAMENTOS.
El primer sacramento es el BAUTISMO.


LA CONFIRMACIÓN
- Cuando naces recibes el BAUTISMO, pero eres tan pequeño que realmente no entiendes lo que está pasando.
Con el sacramento de la confirmación, la persona acepta voluntariamente la fe de Cristo.
Esto significa que, cuando eres mayor y recibes la Confirmación, aceptas ser católico.
- La CONFIRMACIÓN es el sacramento en el que DIOS TE DA SU ESPÍRITU SANTO.

¿CUÁNDO EMPEZÓ LA CONFIRMACIÓN?
Hechos 2, 12
Cincuenta días después de que Cristo murió y resucitó, estaban reunidos los 11 apóstoles. Todos tenían mucho miedo. Entonces bajó sobre ellos el ESPÍRITU SANTO de Dios en forma de lenguas de fuego. En ese momento su debilidad y miedo se convirtieron en fuerzas sobrehumanas para ir a enseñar y a defender delante de todos, lo que Cristo les había enseñado.
Este día se llamó ¨PENTECOSTÉS¨.
Hechos 8,14-17
- Después la Biblia, en el libro Hechos de los Apóstoles, nos cuenta que ellos IMPONÍAN (les ponían en la cabeza) las manos a otros hombres para que recibieran el ESPÍRITU SANTO. Así fueron las primeras confirmaciones.

El sacramento de la Confirmación es uno de los tres sacramentos de iniciación cristiana, y como la misma palabra lo dice, Confirmación significa afirmar o consolidar (CIC 1285).
En este sacramento se fortalece y se completa la obra del Bautismo, se logra un arraigo más profundo a la filiación divina, pues nos une más íntimamente con la Iglesia, fortaleciéndose para ser testigo de Jesucristo, de palabra y obra. Por él es capaz de defender su fe y de transmitirla. A partir de la Confirmación nos convertimos en cristianos maduros y podremos llevar una vida cristiana más perfecta, más activa. Es el sacramento de la madurez cristiana y que nos hace capaces de ser testigos de Cristo.

¿QUÉ PASA CUANDO NOS CONFIRMAN?
- Dijimos que en la CONFIRMACIÓN, DIOS NOS DA SU ESPÍRITU SANTO.
¿Y qué pasa cuando recibimos al Espíritu Santo?
1) CRECEN NUESTRAS FUERZAS ESPIRITUALES.
Igual que les pasó a los apóstoles, se hace más fuerte nuestra fe. El sacramento de la confirmación es como un PENTECOSTÉS para cada uno de los bautizados.
2) NOS HACEMOS SOLDADOS DE CRISTO
Esto no significa que luchemos o matemos por Cristo. Jesús no nos enseñó la violencia.
Ser soldado de Cristo significa que:
a) Somos leales a Cristo nuestro Rey, enseñamos sin miedo a todos, que somos católicos.
b) Le defendemos cuando alguien habla mal de Él o de su religión.
c) Le servimos, tratando de extender su reino de amor entre los hombres.

3) NOS UNIMOS MÁS A CRISTO Y A LA IGLESIA:
Porque por nuestra propia voluntad decidimos formar parte de ella.

¿CÓMO SE HACE LA CONFIRMACIÓN?
- La CONFIRMACIÓN debe hacerla el SEÑOR OBISPO o un delegado suyo (alguien a quien él le da permiso especial para hacerlo).
- Sólo en caso de que haya peligro de muerte puede confirmar cualquier sacerdote.
- El Obispo unta el SANTO CRISMA en forma de cruz en la frente de la persona. El santo crisma es un aceite especial que el Obispo bendice cada año en la misa del Jueves Santo.
- Después el Obispo le IMPONE LAS MANOS, y le dice: ¨RECIBE POR ESTA SEÑAL EL DON DEL ESPÍRITU SANTO”.
- La CONFIRMACIÓN termina con un pequeño golpe en la mejilla. Esto posiblemente se debe a que antiguamente, cuando a un hombre lo hacían caballero o soldado, le hacían esto en la ceremonia.
- La CRUZ que se hace sobre la frente es un símbolo poderoso si se entiende de verdad.
¿Vivo todos los días como si llevara una cruz de mi Rey Cristo marcada en la frente?
Entonces pensemos:
¿qué nos exige el estar confirmados?
- Al recibir la confirmación nos obligamos a:
1) Tratar de tener una BUENA CULTURA RELIGIOSA, para poder defender la fe contra sus enemigos. Uno de los fines de estos folletos que te enviamos cada mes es que conozcas y estudies sobre tu fe católica. No los leas sólo una vez, estúdialos y apréndete las cosas de tu religión, para que cuando alguien te pregunte sepas cómo contestar. Guárdalos y colecciónalos.
2) A que, cuando hables de tu religión católica, no te importe lo que opinan otros de ti. Recuerda, somos soldados valientes de Cristo.
3) A hacer APOSTOLADO, esto es trabajar para ayudar a los otras personas en sus necesidades humanas y a que conozcan a Cristo y todas sus enseñanzas.
4) A VIVIR EN GRACIA, esto es, vivir sin pecado en nuestra alma.

DONES DEL ESPÍRITU SANTO
Completan y llevan a su perfección las virtudes de quienes los reciben.
Hacen a los fieles dóciles para obedecer con prontitud a las inspiraciones divinas.

Los siete dones del Espíritu Santo son:
Don de Ciencia, es el don del Espíritu Santo que nos permite acceder al conocimiento. Es la luz invocada por el cristiano para sostener la fe del bautismo.
Don de Consejo, saber decidir con acierto, aconsejar a los otros fácilmente y en el momento necesario conforme a la voluntad de Dios.
Don de Fortaleza, es el don que el Espíritu Santo concede al fiel, ayuda en la perseverancia, es una fuerza sobrenatural.
Don de Inteligencia, es el del Espíritu Santo que nos lleva al camino de la contemplación, camino para acercarse a Dios.
Don de Piedad, el corazón del cristiano no debe ser ni frío ni indiferente. El calor en la fe y el cumplimiento del bien es el don de la piedad, que el Espíritu Santo derrama en las almas.
Don de Sabiduría, es concedido por el Espíritu Santo que nos permite apreciar lo que vemos, lo que presentimos de la obra divina.
Don de Temor, es el don que nos salva del orgullo, sabiendo que lo debemos todo a la Misericordia Divina.
FRUTOS DEL ESPÍRITU SANTO
Los frutos del Espíritu Santo son perfecciones que forma en nosotros el Espíritu Santo como primicias de la gloria eterna. La tradición de la Iglesia enumera doce:
1.- Fruto: Caridad: Sentimiento o actitud que impulsa a interesarse por las demás personas y a querer ayudarlas, especialmente a las más necesitadas.
2.- Fruto: Gozo: Emoción intensa y placentera causada por algo que gusta mucho. Nos ayuda a gozar de las cosas divinas.
3.- Fruto: Paz: Virtud que pone en el ánimo tranquilidad y sosiego, opuestos a la turbación y las pasiones.
4.- Fruto: Paciencia: Capacidad de sufrir y tolerar desgracias y adversidades o cosas molestas u ofensivas, con fortaleza, sin quejarse, ni rebelarse.
5.- Fruto: Longanimidad: Generosidad y amplitud de ideas y de conducta.
6.- Fruto: Bondad: Cualidad de bueno. Inclinación a hacer el bien, y al comportamiento virtuoso.
7.- Fruto: Benignidad: Cualidad de benigno. Inclinación o tendencia a hacer el bien o a pensar bien.
8.- Fruto: Mansedumbre: Calidad de manso. Docilidad y suavidad que se muestra en el carácter o se manifiesta en el trato.
 9.- Fruto: Fe: Creencia y esperanza personal en la existencia de un ser superior (Dios) que implica el seguimiento de un conjunto de principios, de normas de comportamiento social e individual, de acuerdo a lo que se cree.
10.- Fruto: Modestia: calidad de modesto. Es la actitud tendente a moderar y templar las acciones externas; implica contenerse en ciertos límites, de acuerdo con las conveniencias sociales.
11.- Fruto: Continencia: Acción de contener. Moderación en la satisfacción de un deseo, especialmente el sexual.
12.- Fruto: Castidad: Cualidad de casto. Renuncia a todo placer sexual.
FALTAS CONTRA EL ESPÍRITU SANTO:
Ø Desesperar de la misericordia de Dios.
Ø Presunción de salvarse sin ningún mérito.
Ø La impugnación de la verdad conocida.
Ø La envidia de los bienes espirituales del prójimo.
Ø La obstinación en el pecado.
Ø La impenitencia final.

MÁS PREGUNTAS SOBRE LA CONFIRMACIÓN
¿Qué se necesita para poder confirmarse? Para confirmarse se necesita:
Ø Tener uso de razón, esto es, tener edad suficiente para pensar y decidir.
Ø Profesar la fe católica y estar bautizado.
Ø Querer recibir el sacramento.
Ø Estar en gracia, es decir, no tener pecado alguno (confesado).
Ø Estar preparado para ser testigo de Cristo.

2) ¿Hay PADRINOS en la Confirmación?
Sí, hay un padrino si el que se confirma es hombre o una madrina si la que se confirma es mujer. El padrino debe ser un católico que viva como tal y que ya esté confirmado. El padrino debe hacer cuanto pueda para que su ahijado lleve una vida católica plena.

ACTIVIDAD
1.- ¿Qué es la confirmación?
2.-  ¿Qué se requiere para recibir la confirmación? Según eso, estás preparado para confirmarte?
3.- ¿Quién es el ministro de la Confirmación y cual su signo?
4.-  ¿Qué pregunta o duda tienes sobre el Sacramento de la Confirmación que pronto recibirás?


lunes, 12 de junio de 2017

El Bautismo


Juan Bautista era el Precursor de Jesús, nuestro Salvador. Juan comenzó a predicar la penitencia y la confesión de los pecados para que la gente, con un corazón limpio, recibiera al Mesías que iba a venir pronto. Como signo de conversión y de perdón de los pecados, Juan llamaba a la gente a recibir el bautismo con agua en el río Jordán.
Jesús también se hizo bautizar por Juan, aunque El no tenía ningún pecado y por eso no necesitaba el bautismo definitivo: «Mi bautismo -decía Juan- es un bautismo con agua y significa un cambio de vida, pero otro viene después de mí y es más poderoso que yo: El los bautizará en el fuego y en el Espíritu Santo» (Mt. 3, 11). Queridos hermanos y amigos, estos textos nos aclaran muy bien que el bautismo de Juan no es lo mismo que el bautismo cristiano.
Jesús resucitado, antes de subir al cielo, mandó a sus apóstoles: «Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo» (Mt. 28, 19-20).
Y en otra parte de la Biblia dijo Jesús: «El que crea y sea bautizado, se salva-rá» (Mc. 16, 16).
El bautismo cristiano significa, sobre todo, un nuevo nacimiento, una nueva vida. Jesús dijo: «Si no renaces del agua y del Espíritu Santo, no puedes entrar en el Reino de los cielos» (Jn. 3-5).
¿En qué consiste este nuevo nacimiento?
a) Con el bautismo de Cristo nacemos a la vida de hijos de Dios: Por el bautismo cristiano nosotros «llegamos a tener parte en la naturaleza de Dios» (2 Pedr. 1, 4); y «somos realmente hijos de Dios por adopción» (Rom. 8, 16 y Gál. 4, 5).
Desde ahora en adelante llevamos grabado en nuestro corazón el sello de Dios para toda la eternidad. Dios, como Padre, nos cubre desde ahora y para siempre con su amor. Es éste el regalo más grande que podemos recibir acá en la tierra.
b) El bautismo nos incorpora a Cristo, es decir, somos de Cristo, somos cristianos:
«¿No saben ustedes que todos los que fuimos bautizados para unirnos a Cristo Jesús, tenemos parte con El en su muerte al ser bautizados? Así pues, por medio del bautismo fuimos enterrados junto con Cristo y estuvimos muertos, para ser resucitados y vivir una vida nueva» (Rom. 6, 3-5).
«Todos ustedes que fueron bautizados para unirse a Cristo, se encuentran cubiertos por El como por un vestido... y al estar unidos a Cristo Jesús, todos ustedes son uno solo» (Gal. 3, 27-28).
Eso quiere decir que por el bautismo somos injertados en el misterio pascual de Jesucristo: Morimos con él, somos sepultados con él y resucitamos a una nueva vida con él.
c) El bautismo cristiano es un nuevo nacimiento en el Espíritu Santo.
Dijo Jesús: «El que no nace del agua y del Espíritu Santo no puede entrar en el Reino de Dios» (Jn. 3, 5).
d) El Bautismo nos hace miembros del Cuerpo de Cristo, que es su Iglesia:
«Cristo es como un cuerpo que tiene muchos miembros y todos los miembros forman un solo cuerpo. Pues todos nosotros, seamos judíos o griegos, esclavos o libres, al ser bautizados hemos venido a formar un solo cuerpo por medio de un solo Espíritu» (1 Cor. 12, 12-13).
«Así somos uno en Cristo por el bautismo, un sólo pueblo de Dios formado por todas las razas y todas las naciones sin excepción».
Pertenecer a la Iglesia de Cristo no es una simple afiliación, como hacerse socio de un club. Los bautizados forman parte de una sola familia, son hermanos entre sí. «Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como Dios les ha llamado a una sola esperanza. Hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos» (Ef. 4, 4-6).

La Celebración o rito del Bautismo:
1.- Al principio el sacerdote Pbro. Leonardo Martin López Quintero, les va a dar la bienvenida. Después va a preguntarles a los padres sobre el compromiso, y a los padrinos si están dispuestos a ayudar a los padres.
2.- Les pedirá hagan la Señal de la Cruz a los niños. La Cruz es la señal de los cristianos.
3.- Después viene la Liturgia de la Palabra, en la que se lee la Palabra de Dios.
Primera Lectura, Salmo y Evangelio, todas relacionadas con el bautismo, sacramento que celebramos hoy. Respondemos Palabra de Dios, a la Primera Lectura, en el Salmo respondemos lo que nos indique el lector, y al Evangelio al principio Gloria a ti Señor, y al Final Gloria a ti Señor Jesús.
4.- se realizará seguidamente la Oración de los Fieles. A cada oración o petición, respondemos… Te lo pedimos Señor, o lo que indique el celebrante.
5.- seguidamente se realiza la unción de los chicos con el óleo de los catecúmenos. Este óleo es aceite de oliva. Desde la antigüedad se cree que este oleo nos hace más fuertes. Significa recibir la fuerza de Dios para pelear contra el mal.
6.- Luego se realiza la liturgia del sacramento: la bendición del agua. Símbolo de la vida y de la muerte: Del agua nace toda la vida; se la necesita imprescindiblemente para nacer y vivir
7.- También la renuncia y profesión de fe,
      Se nos preguntará si renunciamos al Mal… respondemos “sí renuncio”
      Se nos preguntará si creemos en Dios…. Y respondemos “sí creo”
8.- y luego sigue el rito del Bautismo:
Los chicos serán bautizados invocando la Trinidad que se hace presente. En ese momento el ministro los va a invitar a que se acerquen a la pila bautismal de a una familia. Les preguntará como se llama el niño… decimos sus dos nombres.
El Bautismo destruye en nosotros el pecado original, nos lava y purifica, y nacemos a una nueva vida en el Espíritu. Se bautiza en el nombre de la Trinidad, porque nosotros creemos en un Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo como el bautismo de Jesús.
9.- Después se realizará la unción postbautismal con el Santo Crisma. Es aceite mezclado con bálsamo. El aceite penetra profundamente; significa esa marca imborrable que llevamos en nuestro corazón, por la que hemos sido consagrados a Dios en forma definitiva.
10.- Y por último se encenderá la vela con la luz de Cristo. La vela encendida es símbolo de la fe que ilumina toda nuestra vida cristiana.
Jesús dijo: “Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas”. (Jn 8, 12) Y también nos dijo: “Ustedes son la luz del mundo…” (Mt 5,14)
11.- Luego se realiza la oración del Padrenuestro. Oración de los Hijos de Dios, le reconocemos Padre, la haremos en nombre de estos niños.
12.- Finalmente es la bendición y despedida.

También debes saber sobre el bautismo, que
El BAUTISMO "es el fundamento de toda la vida cristiana, el pórtico de la vida en el Espíritu y la puerta que abre el acceso a los otros sacramentos. Por el Bautismo somos liberados del pecado y regene¬rados como hijos de Dios, llegamos a ser miembros de Cristo y somos incorporados a la Iglesia y hechos partícipes de su misión" (CIC 12131).
El Bautismo es un Sacramento, un signo visible de otra realidad invisible, el amor y la salvación de Dios. Derramando agua sobre la ca¬beza y diciendo: "Yo te bautizo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo", se recibe el Sacramento del Bautismo.
Por medio del Bautismo comenzamos a ser cristianos. Única¬mente estando bautizado se pueden recibir los otros sacramentos a lo largo de la vida.
1.- ¿Qué dice la Biblia sobre el bautismo?
Son muchos los textos bíblicos en los que podemos encontrar alusiones al Bautismo, pero el texto principal lo encon¬tramos el día de la Ascensión, cuando Je¬sús encomendó a sus discípulos: «Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos» (Mt 28, 19-20).

Desde el primer Pentecostés, la Iglesia hace un llamamiento a todo el mundo: «Convertíos y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jesús, el Mesías, para perdón de vuestros pecados, y recibi¬réis el don del Espíritu Santo" (Hch 2, 38).
2. ¿Por qué es necesario el bautismo?
El Señor mismo afirma que el Bautismo es necesario para la salva¬ción, (Jn 3, 5). Por ello mandó a sus discípulos a anunciar el Evangelio y bautizar a todas las naciones (Mt 28, 19-20).
También la Iglesia nos enseña que: "El Bautismo es necesario para la salvación en aquellos a los que el Evangelio ha sido anunciado y han te¬nido la posibilidad de pedir el Sacramento. La Iglesia no conoce otro medio que el Bautismo para asegurar la entrada en la bienaventuranza eterna" (CIC 1257).
3. ¿Qué sucede cuando nos bautizan?
- El Sacramento del Bautismo nos hace hijos de Dios a imagen de Jesús y miembros de la Iglesia. Por el Bautismo somos lavados del pecado original y nacemos a una Vida nueva.
- El Bautismo sella con una señal invisible e imborrable que llamamos carácter bautismal. Este sello de Cristo no se borra y perma¬nece siempre. Por razón del carácter, el Bautismo nunca se puede repetir.
- El Bautismo nos une a Jesucristo. Nos hace hermanos suyos, y nos hace participar de su Misterio Pascual: morimos con Él, somos sepultados con Él y resucitamos con Él. Con Él pasamos de la muerte del pecado a la vida sin fin. El Bautismo imprime en el cristiano un sello espiritual imborrable de su pertenencia a Cristo.
- El Bautismo nos hace templos del Espíritu Santo, que es la luz que nos ilumina, la gracia que nos renueva, la fuerza que nos empuja a vivir el Evangelio y a amar a todos los hombres.
- El Bautismo nos incorpora a la Iglesia. El Bautismo constituye el fundamento de la comunión entre todos los cristianos. Por él se nos abren las puertas de la vida cristiana y entramos a formar parte de la Iglesia, la comunidad de los seguidores de Jesucristo.
 Ministros del sacramento
Son ministros ordinarios del bautismo: el obispo y el presbítero y, en la Iglesia latina, también el diácono. En caso de peligro de muerte, cualquier persona, incluso no bautizada, si tiene la intención de hacer lo que hace la Iglesia al bautizar y dice la forma bautismal, puede bautizar.
El sujeto de este sacramento es toda persona viva que aún no ha sido bautizada, y sólo ella.
En los orígenes de la Iglesia, cuando el anuncio del evangelio estaba aún en sus primeros tiempos, el bautismo de adultos era la práctica más común. El catecumenado ( preparación para el bautismo ) ocupaba entonces un lugar importante. Las personas se convertían al oír a los Apóstoles, y normalmente los adultos eran los que se bautizaban; claro que también había niños, ya que eran familias completas que acudían al Sacramento; pero el número mayor era lógico de adultos.
El catecumenado tiene por finalidad, en respuesta a la iniciativa divina y en unión con la comunidad eclesial, iniciar adecuadamente a los catecúmenos en el misterio de la salvación, en la práctica de las costumbres evangélicas y en los ritos sagrados que deben celebrarse en los tiempos sucesivos, e introducirlos en la vida de fe.
Se considera que después de los doce años, todo aquél que se vaya a bautizar, debe de pasar por el proceso del catecumenado.

¿Por qué tenemos que ser bautizados de tan pequeños?
La respuesta nos la da el mismo sacramento, y es por la gran necesidad que tenemos de disfrutar de los frutos del Sacramento del Bautismo, y el ser verdaderos hijos de Dios.
Todos nacemos con una naturaleza humana manchada por el pecado original, los niños necesitan también del nuevo nacimiento en el bautismo. La Iglesia y los padres privarían al niño de la gracia inestimable de ser hijo de Dios, si no le administraran el bautismo poco después de su nacimiento.
Los padres cristianos deben reconocer que esta práctica corresponde también a su misión de alimentar la vida que Dios les ha confiado. Es una responsabilidad primerísima de los padres el bautizar a sus hijos, por los inmensos bienes espirituales que nos ofrece en el Sacramento, el no hacerlo sería una gravísima falta. (Cfr. CIC. n. 867, 1 y 2). Además, si los padres se preocupan de darles una personalidad jurídica, de alimentarlos, de cuidarlos, etc., con más razón deben de preocuparse por darles el tesoro más preciado que poseen, la fe.
Desde que el bautismo de los niños vino a ser la forma habitual de la celebración de este sacramento, ésta se ha convertido en un acto único que integra de manera muy abreviada las etapas previas a la iniciación cristiana. Por su naturaleza misma, el bautismo de los niños exige un "catecumenado postbautismal". No se trata sólo de la necesidad de una instrucción posterior al bautismo, sino del desarrollo necesario de la gracia bautismal en el crecimiento de la persona. Es el momento propio de la "catequesis".
Padrinos
Para que la gracia bautismal pueda desarrollarse, es muy importante la ayuda de los padres. Ese es también el papel del padrino o de la madrina, que deben ser creyentes sólidos, capaces y prestos a ayudar al nuevo bautizado, bien sea niño o adulto, en su caminar por la vida cristiana.
Por eso los padres, deben ayudar a escoger a los padrinos básicamente por su solidez en la fe, que lleven una correcta vida cristiana, que se acerquen frecuentemente a los sacramentos, que estén dentro de la Iglesia, y que puedan en un momento dado hacerse cargo de su ahijado, tal y como Dios desea.

Actividad:
1.- ¿Qué es el bautismo?
2.- ¿Qué hace el bautismo en nosotros?
3.- ¿Cuál es el signo y ministro del bautismo?

4.- ¿Por qué importante el bautismo?